martes, 15 de junio de 2010

Todo lo bueno se acaba

Me falta el aire...

Me doy cuenta, a cada segundo más, que se me acaba el tiempo aquí. Que falta poco para irse. Allí me esperan mis amigos y familia, que sé que me echan de menos y quieren que vuelva, mayormente porque no dejan de repetírmelo. También mi ciudad que tanto añoro, mis cosas... mis estudios...

Si por mi fuera, me quedaba aquí hasta hartarme. Sé que suena egoísta... Ha sido un ''casi'' año maravilloso. No me ha decepcionado para nada la experiencia porque es lo que siempre había soñado vivir... Lo malo es que ha sido mejor de lo que me tenía permitido pensar. Hoy estaba con mi amiga y le he enseñado una expresión de las tantas que tiene el español:
'todo lo bueno se acaba'.
He llorado, he reído... ambos en demasiadas ocasiones. He viajado. He conocido a tanta gente a la que voy a echar de menos... dios sabe si volveré a ver a la mitad alguna vez en mi vida. No me puedo imaginar el momento de coger el avión, despegar y dejar de tocar esta tierra a la que ya llamo mi segundo hogar. Ya lo hice hace unos meses en Navidad cuando volví, aún me pregunto que hubiese pasado si no lo hubiese hecho. En aquel momento no me sentía tan mal. Sabía que volvería, que todavía no se había acabado, pero hace una hora me he puesto a repasar las cosas que me voy a llevar, que voy a mandar por correo y las que voy a dejar. Estas últimas son una tontería en realidad, sabía desde el momento que las compré que no me las llevaría... aún así me ha hecho darme cuenta, que lo que son unos simples objetos significan más que eso. El flexo que me ha iluminado noche tras noche, me acuerdo el trabajo que me costó encontrarlo, la de vueltas que dí con la Viki. Al igual que la colcha de la cama. Es genialisima xD y me acuerdo de las palabras de la dependienta: ''este dibujo suele gustarle a los extranjeros''...

Recuerdos... todo se va a convertir en eso... Simples recuerdos.

No quiero olvidar. Eso es todo...

2 comentarios:

  1. Un choque fuerte significó para mi venirme de Granada, era una ciudad perfecta, era todo lo que había soñado, cituado en calles curiosamente cercanas unas a las otras. Gente de todas partes, con miles de aspectos, metas, sueños, profesiones.. Y todo se rompió de un día a otro, casi como me pasó cuando me vine de Argentina, no era realmente conciente de que me iba, tenía solo 15 años, esas cosas no me importaban, recuerdo que lo que más me entristeció fue despedir a mi Tyara. Cuando uno se va, o mejor dicho, cuando acaba una época(que se puede medir por sucesos, o lugares) siempre cuesta, siempre agobia. Pero a mi me pasa algo muy curioso cuando viajo. Puedo estar un fin de semana en casa de unos amigos en Madrid, entre salones, frikadas y demás, o cumpliendo el sueño de mi vida, visitando Italia, o recorriendo una ciudad que no conocía, pero siempre estoy pensando en el momento del regreso, cuando pase las fotos al ordenador, cuando reparta los obsequios comprados, cuando cuelgue las cosas que compré de recuerdo. Todas nuestras experiencias se transforman en recuerdos, para poder guardarse en la mente, para poder estar acomodadas allí, de una forma que puedas sacarlas de su rincón cuando quieras recordarla, o salten como si formasen parte de un resorte, cuando miras algo relacionado.
    Si te quedases allí para siempre, quizás no hubieses disfrutado todo este tiempo tanto, porque habrías dicho: "no voy a hacer esto, porque tengo mucho tiempo aqui para hacerlo, lo dejo para después"
    Tienes razón, todo lo bueno se acaba..
    Porque si no no podría empezar otra cosa buena, se fusionaría con la anterior y perdería importancia.

    Te quiero nena, y que sepas que siempre entro en tu blog

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